Acumuladores de frío: pieza clave en la logística a temperatura controlada

Los acumuladores de frío son una herramienta imprescindible para que la logística a temperatura controlada funcione correctamente por su condición de método confiable para transportar y almacenar mercancías a bajas temperaturas sin necesidad de sistemas activos de generación de frío. Pero antes de profundizar en esta solución, es vamos a definir qué son exactamente estos dispositivos.

Qué es un acumulador de frío

Los acumuladores de frío son una pieza elemental para mantener en buenas condiciones las mercancías que precisan conservarse y manipularse a temperaturas bajas. Cuando se colocan dentro de un sistema isotérmico, como una nevera, ayudan a que la temperatura se mantenga baja.

En algunos casos los generadores de frío son una alternativa válida para mantener la mercancía a temperatura controlada sin la necesidad de contar con sistemas de frío activo que precisan de motor.

La clave de su eficacia: el gel especial refrigerante

La eficacia de los acumuladores de frío reside en el material de su interior: un gel especial refrigerante de altas prestaciones no tóxico, que no mancha y es reutilizable. La gran ventaja de este tipo de enfriadores es que no emiten agua con el paso de las horas, lo que ayuda a mantener seca la mercancía transportada a lo largo de su viaje hasta el destino final.

La efectividad y tiempo que estos geles son capaces de enfriar es cada vez mayor gracias a la mejora continua de sus fórmulas. Las composiciones más avanzadas ofrecen unas prestaciones de seis a ocho veces superiores a los acumuladores tradicionales de agua.

Algunos de los elementos que componen los geles refrigerante son el Cloruro, el Carbopol (un coloide protector, cuya función estabilizar la suspensión y espesamiento del gel), el ácido fórmico (un antiséptico y antioxidante, que destruye los posibles microorganismos nocivos) y el agua.

Tipologías de acumuladores de frío según la temperatura

Existen muchos tipos de acumuladores de frío en el mercado que pueden clasificarse según sus características. Según su capacidad de enfriamento distinguimos tres tipos:

  • Acumuladores desde -3 grados. Indicados para conservar los productos en fresco.
  • Acumuladores desde -15 grados. Recomendados para mantener la mercancía en fresco o congelado.
  • Acumuladores desde -21 grados. Indicados para mantener la carga congelada a lo largo de la cadena de suministro.

Tipos de acumuladores según el formato

Los acumuladores de frío también se pueden clasificar según sus formatos:

Acumuladores flexibles

El envase en el que se guarda el gel refrigerante es una bolsa termo sellada, flexible y resistente, por lo que puede adaptarse al contorno de la mercancía. Su peso suele oscilar entre los 200 gramos y los 900 gramos.

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Acumuladores de frío utilizados por Groenlandia Tech

Acumuladores rígidos

En este otro, el envase que contiene el gel refrigerante está hecho con un material rígido, normalmente polipropileno de alta densidad. En caso de que la mercancía deba transportarse en un compartimento reducido es menos recomendable ya que se aprovechará menos el espacio de almacenamiento. Suelen pesar entre 250 gramos y 1.000 gramos.

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Acumulador de frío rígido utilizado en la nevera Nuuk

Instrucciones de congelación de un acumulador de frío

Para alargar en el tiempo la capacidad de enfriamiento de los acumuladores de frío es esencial llevar a cabo al pie de la letra las instrucciones de congelación. Esto significa que deben ser congelados durante al menos 48h.

Otro detalle importante es que los acumuladores deben congelarse fuera de su caja y colocarse horizontalmente para que el gel pueda expandirse de manera más efectiva y se congelen uniformemente. Según el tipo de acumulador de frío utilizado, este deberá congelarse a una determinada temperatura.

Para terminar, es interesante incidir en dos cuestiones:

  • Para los acumuladores en positivo, que conservan los productos de 2 a 8 grados, es recomendable congelar la solución en una temperatura entre los -18 y los -21 grados centígrados.
  • Para los acumuladores negativos, deben congelarse como mínimo a unos -22 grados centígrados.

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